5 textos críticos · 50 en prensa

Crítica y prensa

Textos de críticos y curadores sobre su obra y, después, entrevistas, críticas y reseñas de exposiciones en Cuba, México y Estados Unidos, con enlace a cada publicación original.

Lo que ha escrito la crítica

Textos críticos

Texto crítico · David Mateo, 2026

Luis Saldaña en perspectiva

Las sensibilidades perceptuales y las aficiones estéticas comenzaron a revelarse de manera temprana en la vida del artista cubano Luis Alberto Saldaña Soto; me atrevería a afirmar, incluso, que mucho antes de que decidiera optar por los estudios académicos en el terreno del arte. En ese proceso tuvo una gran influencia el despertar de su afición por el dibujo a corta edad; pero también los vínculos reiterados con el ambiente natural de su provincia de origen, Mayabeque; la interacción con el campo, con la vegetación silvestre, en especial con los ríos y las zonas costeras que abundan en ese territorio insular, tanto en la región del norte como en el sur. Saldaña evoca con frecuencia las reiteradas incursiones que hacía con su padre para ir a cazar o a pescar, las largas horas que pasaban juntos mientras contemplaban las amplias extensiones rurales y marítimas de la zona. Esa experiencia cotidiana de intercambio con la naturaleza, que no hacía otra cosa quizás que reproducir las costumbres, los pasatiempos de una gran parte de los pobladores del territorio, impactó con especial énfasis en el desarrollo de sus aptitudes para la creación, y sobre todo en la conformación de una poética visual de iniciación, de aliento casi bucólico, con la que reinterpretaría su entorno a través de la pintura. Curiosamente, todo estaba preconfigurado en esa transición de la niñez a la adolescencia para que, entre los distintos géneros representativos, fuera el paisaje de naturaleza el principal motivo de compulsión creadora. Su caso resulta emblemático para corroborar ese movimiento de defensores del paisaje que se ha venido desarrollando de manera auténtica en el occidente del país.

Las primeras representaciones conocidas del joven Saldaña reflejaban una intención esencialmente simulativa; el artista se afanaba en recrear escenografías desde un punto de vista costumbrista, en establecer un tipo de observación generalmente abierta, panorámica, en correspondencia con el estado de asombro, de fascinación por el entorno, que pretendía demostrar. Sus enfoques jugaban a emular con las sinuosidades del paisaje rural, exaltando la presencia del sujeto dentro de ellas, en una tensión permanente de protagonismos y escalas. Luego decide introducir un enfoque surrealista en las imágenes combinadas del campo y el mar (Series relevantes en ese sentido son el Observador observado y Utopías), lo cual potenciará gradualmente el sentido metafórico de su trabajo y logrará recabar aún más la atención del contexto del arte. Pero, sin duda alguna, es en el paisaje netamente marítimo donde ese matiz fantástico alcanza su explicitación mayor. Contrario a lo que sucedió con otros pintores de su generación en Mayabeque, que continuaron desarrollando el paisaje rural, Luis Saldaña decidió dar riendas sueltas a su pasión por el mar, a la atracción que ejercían en él esos estados de sugestión y misterio que provienen de la inmensidad y la hondura del océano…, “tal como sucede en la vida misma”, ha comentado en más de una ocasión al hablar del tema desde un punto de vista simbólico. Me atrevería a asegurar que fue ese universo líquido, de transparencias y reflejos, de tonalidades múltiples, el que desata por completo la imaginación del artista; el que perfecciona al máximo sus habilidades especulativas; el que lo conduce hacia la improvisación de ámbitos fabulares donde conviven de forma ingeniosa lo terrestre y lo acuático, las figuraciones humanas y los animales; el que lo hace arribar a esa noción de mundos superpuestos, de dimensiones paralelas, de alternancias simbólicas entre planos elevados y bajos, entre lo sideral y lo mundano, que imprime un sello distintivo a muchos de sus espacios. A veces ese basamento surrealista recurre a otras insinuaciones figurativas algo más fácticas, deducibles, sobre todo cuando la intención del autor es la de reforzar el carácter inminente de la especulación existencial y filosófica (Serie Estereotipos). Pero, aun así, la condición acuosa, los detalles marinos, aparecen en interacción dentro de este abordaje iconográfico, ya sea como planos complementarios de la escenografía o en la variante de objetos inductivos que cierran el ciclo de la alegoría general.

Como resultado del proceso de madurez y perfeccionamiento pictórico que el artista ha alcanzado con estos últimos años, su obra empieza a reconsiderar la supremacía de los escenarios marítimos; a veces como pretextos contextuales, narrativos, como campos de resignificación sobre el peso de la ausencia y la incertidumbre social (Serie Insulares), y otras como espacios de experimentación visual y sensitivo. Aunque continúa incursionando por momentos también en composiciones figurativas panorámicas, apegadas a la naturaleza absoluta, a la convención histórica de género, con una virtud técnica que halaga y reclama para sí una buena parte del circuito del arte y el coleccionismo mexicano y estadounidense; sin embargo, en el que algunos consideramos su trabajo pictórico más arrestado, innovador (Serie “Agua especular”), se reduce el punto de fuga, de atención y enfoque, se condensa el plano perceptual y se asume el alto riesgo de ponderar el movimiento dinámico, la sensación de cambios fortuitos, el trueque de apariencias geométricas que se reproducen como un ciclo infinito en la superficie cambiante del mar, y en el que se involucran la luz, la refracción, el color, la línea. Se me ocurre pensar que en estas piezas también se pone en práctica una concepción sobre lo surreal, lo onírico, lo más anclado a la inducción del espejismo, de la alucinación y hasta de lo psicodélico. Es tal esa obsesión de tanteos o ensayos pictóricos en este conjunto, que el artista no teme adentrarse incluso en las variables abstractas; variables que no pretenden en su caso facilitar una operatoria deconstructiva, un albedrío de la pincelada gestual, una actitud expresionista per se, sino improvisar un nuevo orden de distribución de los elementos; otra lógica de síntesis o condensación compositiva que no responda automáticamente a lo que se ve de primera mano en las aguas, desde una vista directa o a través del lente fotográfico, sino a lo que se infiere o se intuye desde lo más profundo de la contemplación y la capacidad asociativa. Estos ejercicios “abstractos” demuestran hasta dónde está dispuesto a llegar el artista para potenciar sus estudios y conocimientos ópticos sobre las aguas territoriales, y convertirse en un experto de esa clase de representación ambiental. En esta serie Saldaña no congela el ritmo, el flujo de las mareas, el vaivén de los oleajes, sino que potencia el movimiento; a veces hasta parece anticiparse al sentido y la aceleración de las masas de aguas, de las corrientes; y eso puede lograrlo con una parquedad de herramientas y recursos que muy pocos pintores de marinas pueden presumir hoy día; con una racionalidad de artificios que solo puede poner en práctica una mirada instruida, perspicaz, como la que a estas alturas ya posee.

David Mateo · México, abril de 2026 · Texto para el libro Selected Works 2004–2026 (CdeCuba Art Books, 2026).

Texto crítico · Daniel Granja Peniche, 2026

Palabras para el libro

Conocí a Luis hace poco más de diez años, en un encuentro que aún hoy recuerdo como algo profundamente significativo. Él presentaba su obra en una gran galería, y desde ese instante fue imposible no percibir la fuerza de su talento y la autenticidad de su esencia.

A lo largo del tiempo, he tenido el privilegio de admirarlo primero como coleccionista, después como amigo, y más adelante como compañero en este apasionante mundo del arte. En cada etapa, Luis ha demostrado que su obra no es producto del azar, sino de una disciplina incansable, de una precisión admirable y de una entrega absoluta a su visión.

Su trabajo refleja detalle, consistencia y una tenacidad que no solo se observa en sus pinturas, sino también en su forma de vivir. Sus mares no solo se contemplan, se sienten; transmiten la profundidad de un artista que ha sabido ser fiel a sí mismo y a su camino.

Quienes lo conocemos de cerca —sus amigos, su familia— sabemos que detrás de cada logro hay sueños profundos que hemos visto nacer, crecer y, muchas veces, compartir.

Hemos compartido grandes retos y batallas, y en cada una de ellas ha quedado claro que su éxito no solo es merecido, sino también consecuencia natural de su compromiso y pasión.

Hoy, al celebrar sus 20 años de trayectoria, me honra reconocer al gran artista, que ha dejado huella en quienes tenemos la fortuna de caminar a su lado.

Con admiración y afecto,

Daniel Granja Peniche · 2026 · Daniel Granja Peniche, Galería Arte1010. Texto del libro Selected Works 2004–2026 (CdeCuba Art Books, 2026).

Texto crítico · Estela Ferrer, 2022

Hacia el azul profundo

El mar, siempre el mar, parece vaticinar a unánime voz la obra toda de Luis Alberto Saldaña Soto (Güines, 1987), y es que en ese azul incontenible, inconmensurable, encuentra el artista su puerto y asidero. Entre sus aguas la magia ocurre, un proceso inteligible en el cual él descubre un universo otro, plagado de disímiles imágenes donde a ratos se distinguen las influencias del surrealismo o el realismo, pero invariablemente usando a la pintura como medio. Saldaña se graduó de la Academia Provincial de Artes Plásticas de Provincia Habana Eduardo Abela en la especialidad de Pintura en 2006. Ha recibido varios reconocimientos en salones provinciales y su obra ha sido parte de diversas exposiciones nacionales e internacionales.

Es la suya una producción de variada visualidad, signada por su apuesta por el paisaje. Un paisaje que por instantes asume marcas metafísicas e indaga sobre el presente, la circunstancia y lo trascendente. En gran medida, el hecho de vivir en Mayabeque ha potenciado su acercamiento al entorno natural, a los muelles. De ahí que su vivencia personal sea la fuente vital de donde nacen sus creaciones.

La serie De mares y retornos manifiesta el primer momento en el que el mar tiene su atención y las representaciones asumen legados disímiles: surrealismo, realismo, impresionismo. Daría continuidad a Piedra viva, donde Saldaña cambia su operatoria y ahora desde un elemento natural protagónico organiza toda la composición. Diferentes rocas son pintadas por el artista en múltiples contextos creando a través del título nuevos significados, estos varían desde una carretera, un césped o una habitación, pero en todos sin excepción el duro material no es otra cosa que metáfora del ser humano, de sus conflictos internos. La materia es entonces simple excusa, disfraz para encubrir el alma.

La preocupación por soluciones formales cercanas al fotorrealismo y la transformación de su poética se patentiza en Insulares, donde reflexiona sobre la circunstancia de la permanencia en la isla. La modificación de los objetos nace exactamente de ser emplazados dentro del espacio marítimo y ser extraídos de los habituales como la escalera en Exit o Vecino, ambas piezas hacen una clara alusión a la emigración.

Entropías conforma un mapa de resistencia, de contienda entre los objetos y el mar, ya no siempre un mar que no lacera, sino uno que marca donde se nubla el horizonte y evidencia las marcas del salitre sobre los objetos, su erosión. Al igual que en Piedra Viva la atmósfera vuelve a ser un elemento fundamental para que la pieza posea mayor energía. El objeto evidencia el transcurrir del tiempo. El desgaste que provoca y el óxido quedan como huella de lo corroído por las aguas, del éxodo, las cicatrices y evocaciones de un continente. Entropías revela desde la pintura una cartografía del desarraigo con todas sus implicaciones: los nuevos retoños, los testigos, el tráfico y los sobrevivientes, de la espera que, a veces, se torna infinita.

En la actualidad el mar es motivo, fragmento, principio y fin. Saldaña ha alcanzado un punto de diálogo tan intenso con su inmensidad que ahora busca apoyado por la cámara momentos de cambio, transformaciones en su anatomía, manifestadas en ondulaciones y color. Los objetos están presentes, pero ahora no dentro de las aguas, sino apenas en su borde, como asomados para así provocar un reflejo.

El discurso, entonces, se permea de cierto narcisismo, de un coqueteo de una profunda poesía visual donde uno usa al otro como espejo y se genera una complicidad dual. El resultado son piezas que van del conjunto en pequeños formatos hasta cuadros de mayores dimensiones que parten de la fotografía y se acogen a los legados del impresionismo, por ello su gran contenido expresivo. Un camino que iniciara por la extracción de las figuras del ambiente urbano, cotidiano y su emplazamiento en el mar —como atlantes portadores de un contenido previo que asumen otro ropaje, el de la insularidad— ahora se trastoca, muta hacia una circunstancia donde hasta la realidad diluida empieza a ser documentada.

Las distorsiones de las formas sitúan su obra en los límites de lo abstracto, al punto de poder ser vista como una conceptualización de la realidad a través del agua y sus reflejos. Hacia el azur profundo, fuente de vida y muerte, nos remite Saldaña como un desafío a conocer cada uno de sus entuertos desde sus inmediaciones o en el centro de su fluidez. En cualquiera de los casos siempre una aventura teñida de añil donde el agua se resiste a develar todos sus secretos.

Estela Ferrer · 2022 · Publicado en CdeCuba Art Magazine · fuente

Texto crítico · Estela Ferrer, 2022

«El tema de la insularidad ha sido constante en mis piezas»

Desde su natal Mayabeque Luis Alberto Saldaña Soto recrea un universo otro, plagado de imágenes donde a ratos se distinguen las influencias del surrealismo o el realismo, pero siempre usando a la pintura como medio. En esta oportunidad, nos conversa de su serie Insulares donde se hace evidente la preocupación por soluciones formales cercanas al fotorrealismo y la transformación de su poética.

Saldaña se graduó de la Academia Provincial de Artes Plásticas de Provincia Habana “Eduardo Abela” en la especialidad de Pintura en 2006. Ha recibido varios reconocimientos en salones provinciales y su obra ha sido parte de diversas exposiciones nacionales e internacionales.

Esas pequeñas variedades de visualidades han estado mezcladas desde que asumí en la escuela de arte hacer una obra ligada al paisaje, pero el paisaje de Magritte, del surrealismo, y esa ambigüedad de su obra marcó mucho mi estilo de trabajar. De hecho, hoy por hoy, sigo trabajando el paisaje, pero siempre un paisaje muy ambiguo, sugerente y metafísico que aborda la mística del paisaje dual con un efectismo. El tratamiento siempre ha estado ligado a la fotografía, a la realidad, con un antecedente magriciano.

Actualmente me ha interesado salirme un poco más de los esquemas. He trabajado por series, eso me ha permitido estudiar un poco más cosas que me interesan: el color en una, la paleta más reducida en otra. El resultado es un tratamiento efectista, pero ligado a la composición del elemento enfocado, definible, conceptualizado, pero siempre desde una estética muy fotorrealista.

Como todo paisajista siempre he trabajado en base a mi entorno. Creo a partir de objetos, luces y situaciones que voy viendo. Siempre trato de sacar la obra de mi vivencia personal. Puede que vea una imagen en una revista y eso me lleve a otra cosa, me detone una idea creativa en función de una obra que en una primera etapa en la serie Insulares siempre complementaba con el mar o un tipo de paisaje donde ese objeto denotara la condición insular, de que somos personas de una isla y estamos rodeados por agua. El objeto condicionaba al ser humano y daba una lectura cargada de varios sentidos. A pesar de que el mar fuera telón de fondo, incidía sobre el objeto y hacía cada obra diferente.

Después trabajé en Entropías, que fue mi más reciente exposición personal. Entonces cambió todo, los objetos que antes plantaba en el mar, yo salía a buscarlos. Los encontré y a partir de la fotografía, de un trabajo más fotorrealista del objeto encontrado a modo documental, creé una atmósfera al objeto en su entorno natural. Mi interés era que se evidenciara el paso del tiempo, la transformación que ejerce sobre las cosas que es un poco la esencia humana.

El título me es más difícil que la obra. En experiencias, relaciones, van surgiendo ideas. Como mis cuadros son paisajes sintéticos —con un solo elemento— he hecho un ejercicio de un título directo, de una sola palabra, pero que no encierre el cuadro. El título es un acierto o desacierto en la obra y siempre que lo han tenido han sido muy pensados.

Esta serie la he ido escalonando, dosificando, preparándome para una nueva etapa que pienso asumir ahora. En esta serie va a haber más liberación pictórica, de búsqueda en cuestiones de proceso, de tratamiento de la misma pintura, esa conceptualización de la realidad vista a través del agua.

El tema de la insularidad ha sido constante en mis piezas, es lo que aúna toda la estética de mi paisaje y esta serie que son reflejos, fragmentos de formas en el agua. En esencia siempre estuvo el mar y el agua y ahora puedo ver todo un mundo en esa serie de espectros que forman, inestables, formas irrepetibles que capto y congelo de la realidad. Es una superficie que refleja una realidad otra. En cuanto a las soluciones lo gestual del impresionismo y postimpresionismo va a ser fundamental para la materialización del proceso artístico.

Estela Ferrer · 2022 · Entrevista · fuente

Texto crítico · Yuray Tolentino Hevia, 2016

Piedras a la mar

Desde la escasa altura y la suave pendiente de la Loma de Candela se puede ver la belleza del Valle de Güines, paisajes que atrapan todas las pupilas que lo miran; sean visitantes o nacidos en la villa. Imposible pasar y no ver, más que mirar. Luis Alberto Saldaña Soto es un joven que lleva en su pincel la frescura del campo y la maldita circunstancia del agua por todas partes.

Luis Alberto Saldaña Soto nació en Güines el 11 de mayo de 1987; es el mayor de los dos hijos del matrimonio formado por Luis Alberto, soldador de profesión pero pescador de oficio; y de Vivian doctora neumóloga. Cuando apenas tenía cuatro años sus padres se mudan al campo, en las afueras del pueblo. Allí vivió Luis hasta que cumplió los doce años de edad. Aunque siempre tuvo inclinación hacia el dibujo nunca asistió a los talleres de la casa de cultura municipal por quedar distante de la casa. Meses antes de que se realizaran las pruebas de captación para la Academia Provincial de Artes Plásticas Eduardo Abela sus papás hablan con el artista de la plástica José González para que lo asesorara y diera clases.

El reflejo visual de la realidad objetiva sucumbida en metáforas es leitmotiv en la obra de Luis Alberto Saldaña Soto. Sus cuadros se caracterizan por el recorrido de los límites perceptivos de la realidad con juegos de ausencias y representaciones. Minimal, con composiciones centradas y planos sucesivos como si se tratara de la descomposición de una caja china son sus piezas. Las pastas policromadas de los azules no subordinan ni opacan el dibujo, que sobresale, impecable y detallista. Ha trabajado Saldaña diferentes iconos en sus diferentes etapas. En la escuela: los peces; al graduarse: los ojos y en la actualidad: la piedra; pero siempre sumergidos todos y (co)relacionados en ese mar que le brota de los poros hacia el pincel.

Con apenas veintinueve años de edad Saldaña atesora nueve exposiciones personales y más de cuarenta colectivas en Cuba y el extranjero, vale destacar su participación en varias muestras realizadas en la República Bolivariana de Venezuela, durante su estancia en ese hermano país como parte de la misión Corazón Adentro y en las galerías The World Art Gallery y Reneé Gallery; ambas en Miami, Florida. Un total de doce premios y menciones avalan su curriculum; entre los más importantes tenemos: en el 2006, mención en el veintiún Salón Provincial de Artes Plásticas “Eduardo Abela” del Centro de Artes Visuales de San Antonio de los Baños y en el 2008 el Premio del veinte Salón de Artes Plásticas Arístides Fernández de la Galería de Arte de Güines. La obra de Luis Alberto se encuentra en colecciones privadas de Estados Unidos, España, Venezuela, Italia, Suiza e Irán. Es miembro de la Asociación Hermanos Saíz y del Fondo Cubano de Bienes Culturales.

En el año 2002 matricula Luis Alberto Saldaña Soto en la Academia Provincial de Artes Plásticas “Eduardo Abela” de San Antonio de los Baños, graduándose en el 2006 con Título de Oro y como mejor graduado en la especialidad de pintura. En el primer año de la carrera el joven Saldaña recibe clases de ilustración y dibujo con el maestro Dimas Bladimir González Linares, pero… atraído por el color y la magia del óleo es que decide optar en segundo año por la especialidad de pintura, aun sabiendo que su maestro lo llamaría durante los cuatro años de estudio —cariñosamente— “el traidor Luis”. Otro güinero: el pintor Justo Amable sería su nuevo maestro y el tutor de la tesis; así como Alexander Silva. Esta trilogía de creadores lo enseñarían a pintar como Rubens, ver el arte como Warhol, el paisaje como Tomás Sánchez y la ironía iconoclasta como Magritte.

El año 2015 fue el despegue artístico de los predios que habían visto crecer a Saldaña Soto como artista. Ya no solo organiza el proyecto ITEMS, con artistas plásticos del municipio Güines sino que colabora con el proyecto PALOMAS de la realizadora Lizet Vila en el documental: “Mujeres… el alma profunda; las hijas de las estrellas.”

El 2015 le abre las puertas de las galerías de la ciudad, al estar incluido en el Salón de Arte Contemporáneo Cubano “POST_IT 3”, en la Galería Galiano; y en el Segundo Salón Nacional de Paisaje, organizado por la Galería “La Acacia”. La obra “Exit” aunque no fue premiada resultó una pieza muy comentada por público y crítica. Luis Alberto parte de los azules para buscar una salida desde el mar a ese cielo prometido con diamantes, donde lo que —al parecer— se necesita es una escalera, esta vez una espiral de caracol para que en cada giro veas lo vas dejando detrás. Poética y existencialmente lleva Saldaña las migraciones al lienzo, quien nace y vive en una Isla nunca rompe con el mar.

Dos importantes exposiciones personales han hecho que Luis Alberto Saldaña Soto sea visto ya por muchos ojos. “De mares y retornos”, expuesta en el 2015 en el Centro Cultural Cinematográfico ICAIC “Fresa y chocolate” y “Piedra Viva”, en la galería Carmen Montilla en mayo de este año.

Los azules traslúcidos llegaron en más de doce óleos sobre lienzo en De mares y retornos; simbólicas, apasionadas, revueltas y lúdicas son estas aguas donde tanto las figuras humanas como los objetos levitan y esperan. La incertidumbre, la soledad y el miedo de las partidas y regresos son punto de encuentro en estos cuadros donde Luis advierte y da esperanza al espectador que lo espera.

La piedra como estructura, Isla, fragmento concreto; ser humano que al final al igual que una piedra se convierte en ceniza fue la tesis de Piedra Viva. En esta muestra Saldaña se nos devela con un surrealismo metafísico tan real que cualquier ojo puede creerlo. La piedra como elemento vivo es la gran protagonista, la que puede abrir o cerrar un camino, la que puede hacernos caer al tropezar con ella; la piedra incógnita que emergió de algún fondo marino, del centro de un volcán o de una lluvia de meteoritos habla y respira en la impecable pincelada de Luis Alberto Saldaña Soto.

Yuray Tolentino Hevia · 2016 · fuente

2026

2025

  • Expressiones Cultural Center Luis Saldaña at The Mystic Museum of Art Vídeo · Expressiones Video y texto en que el artista comenta su participación en «Stories, Dreams, Desires» y se relaciona su obra sobre el agua con la experiencia migratoria.
  • Mystic Museum of Art (Mystic, CT) Stories, Dreams, Desires: The Artists of Expressiones Nota de exposición Página de la exposición colectiva sobre migración (21 de marzo a 20 de abril de 2025) con once artistas de la residencia Expressiones, entre ellos Luis Saldaña Soto (Cuba).
  • 14ymedio (Cartelera) Trialogue Nota de exposición · 14ymedio Cartelera de la muestra «Trialogue» en Oñate Contemporary Art (Miami, 7 de noviembre a 31 de diciembre de 2025) con Osley Gil, Ernesto López-Sao y Luis Alberto Saldaña Soto.

2024

2023

2021

  • Galería Nómada (Monterrey, México) Luis Alberto Saldaña. Reflejos Nota de exposición · copia archivada Página de la exposición «Reflejos» en la Galería Nómada de Monterrey, con el texto del artista sobre la anatomía del agua y una dedicatoria de la galería.
  • Radio Mayabeque Inauguran exposición colectiva Dominios en Galería de Arte Universal Nota de exposición · Redacción Digital Nota sobre la muestra colectiva «Dominios» en la Galería de Arte Universal de Güines, con obras de Saldaña y otros dos artistas sobre la costa sur de Mayabeque.
  • Cubavisión, Noticiero Dominical Itinerario Televisión
  • Canal Educativo 2 Programa «Paréntesis» (AHS) Televisión

2020

  • El Sr. Corchea Reflejos Crítica · Pedro E. Rizo Peña Reseña de la serie «Reflejos» que interpreta los reflejos distorsionados del agua como una relectura del mito de Narciso y una ventana al subconsciente.
  • Periódico Mayabeque La isla persistente Artículo · Omar Felipe Mauri · impreso

2019

2018

  • Socialité. Art People Fashion, año 1, n.º 4 (Mérida) Artículo, p. 85 Artículo · impreso

2017

  • Güines TV Ventana cultural Televisión

2016

  • Portal Cubarte En la Carmen Montilla, la Piedra viva de Luis Alberto Saldaña Artículo · Adalys Pérez Suárez · copia archivada Artículo sobre la exposición «Piedra viva» en la Galería Carmen Montilla de La Habana Vieja, con declaraciones del artista sobre su paso del mar a las piedras y su tratamiento realista.
  • Opus Habana (Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana) Piedra Viva Nota de exposición · Claudia E. G. Posada (incluye texto curatorial de Toni Piñera) · copia archivada Nota sobre la muestra «Piedra viva» en la Galería Carmen Montilla por su 23 aniversario, que reproduce las palabras al catálogo del curador Toni Piñera sobre la piedra como metáfora del ser humano.
  • Granma La piedra es el hombre Crítica · Toni Piñera Reseña crítica de «Piedra viva» que lee las piedras pintadas por Saldaña como reflejo de la vida interior humana y como un paso adelante respecto a su muestra anterior «De mares y retornos».
  • Portal Cubarte Vestigios de viajes interiores: la piedra Crítica · Toni Piñera · impreso
  • CMBF Radio Musical Nacional Piedra viva (programa «Agenda cultural») Radio · Antonio Fernández Seoane
  • Periódico Mayabeque El pincel habla por mí Entrevista · Yunet López Ricardo · impreso
  • Canal Educativo 2 Programa «Signos» Televisión · Teresita Gómez Acosta

2015

  • Havana Times Interview with Young Cuban Painter Luis Alberto Saldaña Entrevista · Helson Hernández Entrevista en la que el pintor de Güines habla del mar como escenario central de su obra, del uso de la fotografía como punto de partida y de las dificultades de un artista joven fuera de La Habana.
  • Havana Times en Español Luis Alberto Saldaña, joven pintor cubano Entrevista · Helson Hernández Versión en español de la entrevista de Havana Times sobre su vocación pictórica, la insularidad y el mar como escenario de sus cuadros.
  • Noticias de Arte Cubano Metáforas cubanas en tiempo de salón, pp. 12–13 Artículo · Yuray Tolentino · impreso
  • CMBF Radio Musical Nacional De mares y retornos (programa «Ámbitos») Radio · Antonio Fernández Seoane
  • Tele Mayabeque Programa «Luces»: entrevista sobre su obra Televisión
  • Cubavisión «Mediodía en TV»: entrevista sobre la exposición De mares y retornos Televisión

2014

  • Exégesis, Universidad de Puerto Rico Aires de un mirar nada sombrío, pp. 71–73 Crítica · José Luis González-Almeida · impreso

2013

  • Güines TV Programa «Razones»: su obra, la pedagogía y la pintura Televisión

2011

  • Periódico Mayabeque Dirigir la imaginación Entrevista · Jorge Javier Miranda Márquez · impreso

2010

  • Güines TV Villa somos, n.º 109 (documental) Documental

2007

  • El Habanero Utopías para curar el alma Artículo · Mariagnis Taset Aguilar · impreso
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